La sordera o hipoacusia leve es tratable, estos son los síntomas

Aparatos para sordera leve

La sordera o hipoacusia, se refiere a la pérdida de audición de uno o dos de los oídos y se presenta en diferentes niveles.

Dicho padecimiento se clasifica de manera topográfica, y se relaciona con la posición en la que se asienta la lesión, basados en la diferenciación anatómica y funcional del oído.

  • Oído externo: encargado de recoger las ondas sonoras y conducirlas hasta la membrana timpánica.
  • Oído medio: encargado de amplificar las ondas sonoras y transmitirlas hacia el oído interno.
  • Oído interno: encargado de transformar el estímulo sonoro recibido en impulsos nerviosos, que serán transmitidos, por la vía acústica, hasta la corteza cerebral.

La sordera o hipoacusia se trata en el área de la medicina encargada de la otorrinolaringología. Existen tres niveles dentro de este padecimiento:

Hipoacusias mixtas: se da bajo alteraciones simultáneas en la transmisión y en la percepción del sonido en el mismo oído.

Hipoacusias neurosensoriales o de percepción: ocurren por lesión en el órgano de Corti (hipoacusias cocleares), alteración de las vías acústicas (hipoacusias retrococleares) o por trastornos en la corteza cerebral auditiva (hipoacusias corticales). Como norma general, estas hipoacusias una vez establecidas tienen escasas posibilidades de recuperación.

Pero nos referimos a sordera o hipoacusia leve, exclusivamente en el siguiente caso:

Hipoacusias de transmisión o de conducción: se deben a lesiones del aparato transmisor de la energía sonora. Se producen por obstrucciones del conducto auditivo externo (CAE) y por lesiones del oído medio, que ocasionan alteración de la membrana timpánica, cadena de huesecillos o ambas estructuras. En general, se consideran potencialmente tratables o recuperables bajo atención médico o quirúrgico.

El Bureau International d’ Audiophonologie, en su clasificación de niveles de sordera, refiere la sordera leve o ligera en 21 a 40 dB, y nos dice que la evolución del padecimiento hasta este punto es estable, ya que el umbral de audición no cambia con el paso del tiempo.

Un ejemplo sería la hipoacusia neurosensorial aguda inducida por aminoglucósidos, que se establece en un momento dado tras la administración del antibiótico, y la pérdida que se ha originado no se incrementa una vez metabolizado y retirado el agente tóxico causal.

Si te encuentras en una etapa en la que has experimentado variaciones en la escucha, es muy importante que acudas cuanto antes con un especialista en otorrinolaringología para una consulta de valoración, ya que el podría diagnosticar el avance de tu padecimiento, y si presentas síntomas de sordera o hipoacusia leve recuerda que hasta este punto es tratable.