Tips para cuidar tus libros

Los libros, al igual que otros artículos, exigen cierto tipo de cuidados. El desgaste de las pastas blancas puede remediarse con forros de vinil, pero si no eres consciente de los otros daños que pueden causar determinado ambiente sobre las hojas, puede que su vida se acorte drásticamente. Toma nota para reordenar tu biblioteca personal y asegurarte de que todos tus ejemplares estén en las mejores condiciones.

Los libros no están diseñados para acomodarse en espacios pequeños y estar apretados. Tiene que tener el espacio suficiente entre ellos para poder sacar un ejemplar fácilmente de cualquier estante sin tirar otro o tener que sostener alguno para que no se salga. Si existe una correcta circulación de aire entre los libros, esto evita que la humedad se acumule y por ende, reduce las condiciones que favorecen los hongos, los cuales causan graves daños. Si tus libros ya no caben en su actual espacio, lo mejor es buscar estanterías en Amazon que se adapten a tu cuarto.

Un libro no debe de acomodarse por color, orden alfabético, género literario o tema. Deben de ordenarse de acuerdo a su tamaño y volumen. Mientras los libros de peso promedio se acomodan de manera horizontal, los libros de mayor peso deben ser colocados de manera vertical.

Su ubicación debe ser con lugares ventilados que no sean propensos a la humedad como los sótanos o los áticos y de preferencia que no sean expuestos a la luz solar directa, ya que el sol daña cualquier material de manera fatal. Si eres de las personas que gustan de los libros viejos o de segunda mano te recomiendo que antes de asignarle un lugar en tu biblioteca revises detenidamente al libro, ya que pueden almacenar gusano u hongos que al entrar en contacto con tus demás libros causaría una plaga que infectará todo.

Los inviernos son la temporada perfecta para que los piojos de los libros decidan buscar un nido. Mantener una temperatura caliente en la zona donde se encuentra tu biblioteca ayuda a alejar a estos bichos de tus estantes. Pero debes de recordar limpiarlos de vez en cuando y revisas si no existen alguna acumulación de insectos o polvo. Esta actividad la debes hacer al menos una vez al año, y si tu biblioteca está en áreas de uso común como la sala, deberán de estar al pendiente y hacerlo con mayor regularidad.

Si entre tus tesoros se encuentran libros valiosos o muy viejos, lo mejor es consultar a un especialista para su limpieza y preservación, pues si no se es cuidadoso puede terminar arruinando el volumen.