¿Has sufrido algún ataque físico? ¡aprende a defenderte!

 

En 1948 al fundarse el Estado de Israel se creó la escuela de combate de la Fuerza de Defensa Israelí (IDF, por sus siglas en inglés) y en ella, Imi Lichtenfeld fue nombrado jefe instructor de Preparación Física. Lichtenfeld, nacido en Eslovaquia y aceptado en Israel en 1942, desarrolló un método de defensa personal y combate mano a mano el cual nombró escuela de krav maga.

Durante 20 años se dedicó exclusivamente a entrenar a los militares israelís, pero en la década de 1970, al finalizar su servicio, adaptó la técnica para uso civil. Años más tarde el krav magá se introdujo en Estados Unidos gracias a Darren Levine, un diputado de distrito de Los Ángeles que comenzó a enseñarlo a las fuerzas de seguridad.

Esta técnica de defensa demanda una alta ejercitación del cuerpo y dota de mucha confianza a aquella persona que la domine; este rubro de pelea es civil, pero se instruyen desde niños hasta militares, pasando por mujeres, seguridad privada, policías, entre otros; el método de acondicionamiento es proporcional con el tipo de persona que solicita su aprendizaje.

El instructor de Alejandro Fragoso, define al Krav Maga como un sistema de defensa personal que esta hecho para poder enfrentar alguna situación de peligro, incluso en caso de que se lleguen a utilizar armas blancas. Se trata de tu contra quién sabe cuántos, quien sabe dónde y quien sabe cuándo, se trata de aprender a defenderte de distintos tipos de ataques.

El ataque cuerpo a cuerpo no es un arte marcial; su uso exclusivo es para la defensa, protegerse de diversos tipos de ataques: no existe algún torneo porque, a diferencia del karate u otra rama afín, sus prácticas las realizan en lugares controlados.

A diferencia de las artes marciales, el Krav Maga ataca los puntos débiles, cuando las demás los respetan. Existen desde técnicas para niños hasta el militar, pasando por mujeres, seguridad privada, policial y civil, incluso hasta personas con discapacidades se han acercado a esta técnica que lleva aproximadamente seis años en el país.

Sin embargo, con el debido cuidado porque la defensa personal de origen israelita tiende a golpear en los puntos débiles del adversario: genitales, mandíbula, oídos, ojos, etc. El Krav magá proporciona una capacidad de reacción más expedita y eficaz, y ayuda a diferenciar el peligro de lo inofensivo”.

Hay cierto punto entre lo legal donde no puedes hacer más; es decir, si uno es atacado, se defiende, lo lleva al piso y sigue golpeando al agresor: eso es exceso de legítima defensa personal, lo correcto es correr o gritar si el rival está caído.

 

Con información del portal Excelsior.com.mx