¿Cómo nació el Krav Maga?

Una excelente forma de aprender defensa personal es por medio del Krav Maga df, pero a diferencia de otras artes marciales, esta no nació de un estilo de vida o busca fomentar una filosofía en sus practicantes, a pesar de que se le conoce como el sistema de entrenamiento que usan las Fuerzas de Defensa de Israel, esta disciplina nació para atender las necesidades que tenían un grupo para protegerse de ataques violentos.

El Krav Maga se creó, en parte, gracias a la Segunda Guerra Mundial. Su creador, Imi Lichtenfeld, fue un judío que vivió en Eslovaquia y que durante su juventud fue una víctima, junto con otras personas de Budapest, de constantes ataques por parte de grupos fascistas y antisemitas. Siendo un deportista que sabía boxeo, natación, lucha y gimnasia, además de tener algunos conocimientos de técnicas marciales, decidió ser parte de un grupo de jóvenes que buscaba protegerse de la violencia que los judíos estaban experimentando a manos de estos grupos radicales.

Así, comenzó a diseñar maneras para aprender a defenderse y combatir los diferentes ataques o enfrentamientos violentos que se suscitaban en las calles, que estaban muy lejos de las limpias peleas de competencia que había experimentado. Las diferencias entre estas dos actividades le permitieron comenzar a desarrollar técnicas para que las personas aprendieran a defenderse. Por su lucha contra el fascismo, Imi se vio obligado a abandonar su lugar de nacimiento y huir y buscar refugio, consiguiendo un lugar en la legión Checa.

En 1942 llego a Israel y tras el terminó de la Segunda Guerra, Imi comenzó a entrenar tanto a luchadores como a unidades de elite de Hagana y oficiales de policía con las técnicas que había desarrollado hasta el momento. En este periodo, sus técnicas fueron madurando y consolidándose para todo tipo de enfrentamiento: combate cuerpo a cuerpo, con arma blanca o de fuego, ante ataques terroristas o situaciones de rehenes.

Con la independencia de Israel y ante la efectividad que mostraba esta técnica para la defensa personal, los Tzahal, es decir, el servicio militar, la policía y el servicio secreto israelí adoptaron el Krav Maga para su entrenamiento e Imi se convirtió en el Jefe Instructor de preparación física en la escuela de combate de IDF (Fuerza de Defensa Israelí).

Su nombre deriva del hebreo Krav que significa combate y Magá, que es contacto. No tiene una filosofía de vida ni tampoco un código riguroso. Puede decirse que su única regla  preparar la personalidad, el físico y la confianza en el sujeto que lo practica para saber enfrentarse a cualquier situación de violencia y derrotar a su oponente antes de que este lo reduzca.

Aprende a defenderte

 

Se está viviendo una era de violencia generalizada en la sociedad, dentro y fuera de las calles. Y aprender este tipo de técnicas no hará que te conviertes en un super héroe de Marvel que pelea contra el crimen, o que se vuelve invencible ante cualquier ratero. Para nada, pero al menos hará que tengas un poco más de seguridad, y que puedas defenderte. Todo para sentirse menos vulnerable, en un mundo que se empeña en hacerlo.

A diferencia de lo que piensa la mayoría de las personas, la escuela de kravmaga df (ataque cuerpo a cuerpo) no es un arte marcial; su uso exclusivo es para la defensa, protegerse de diversos tipos de ataques: no existe algún torneo porque, a diferencia del karate u otra rama afín, sus prácticas las realizan en lugares controlados.

No sé si sabías, pero a diferencia de las artes marciales, el krav maga ataca los puntos débiles, cuando las demás los respetan. Existen desde técnicas para niños hasta el militar, pasando por mujeres, seguridad privada, policial y civil, incluso hasta personas con discapacidades se han acercado a esta técnica que lleva aproximadamente seis años en el país.

Sin embargo, con el debido cuidado porque la defensa personal de origen israelita tiende a golpear en los puntos débiles del adversario: genitales, mandíbula, oídos, ojos, etc. El Krav magá proporciona una capacidad de reacción más expedita y eficaz, y ayuda a diferenciar el peligro de lo inofensivo”.

Aparte de todo, lo increíble de las artes marciales es que no solamente se trata de conflictos violentos por conflictos violentos, o emplear el saber pelear en cada persona que apenas te está provocando. Para nada, todas tienen en común la adhesión de una filosofía de vida o un código de conducta que en el pasado han sido efectivos.

Es una forma de vida, una manera de seguir tu camino de forma distinta que la media, de sacar la tensión, o simplemente de encontrar eso que te hace sentir más seguro contigo mismo, y en una sociedad que todo lo arregla a base de violencia, que va desde una pareja abusiva que atenta contra tu bienestar físico. No todo es tan hollywoodense como ir deshaciéndote de criminales en el almuerzo, y asesinos para el postre.

No, aquí en la vida real y directa, sin la ficción que lo esté empañando, puedes tener clases de artes marciales Interlomas, o en la condesa, o en cualquier zona que se te ocurra. Todas con diferentes paquetes, para que sólo tu tengas que decidir cuál se adapta mejor a tus necesidades

El punto de estas artes es defenderte, encontrar tu paz interior conforme tu seguridad va en aumento. Identificarte con los valores que desempeña cada práctica, y poder nutrirte con estos mismos. Sí, la defensa personal no es solamente dar patadas, y giros, hay un significado que es mucho más profundo, pero que es malentendido por la ignorancia de la sociedad.

Así que, si tienes ganas de practicar un deporte que sea diferente, y que sirva para sentirte menos inseguro o insegura, ya sabes que tienes un panorama de opciones distintas, y que solamente queda en ti elegir cuál es mejor.

 

 

¿Cómo elegir un arte marcial?

Las artes marciales y de defensa personal son un complejo mundo que desde tiempo ancestrales han desarrollado técnicas y disciplinas que se combinan, crecer y dan paso a más y más prácticas. Podemos toparnos con clases de karate, judo y Krav Maga en el Df, y aunque todas resulten ser maravillosa y puedan cubrir a la perfección nuestro deseo de aprender, ejercitarnos y tener un estilo de vida, existen tantas que tomar la decisión de cuál comenzar a practicar puede convertirse en un serio dilema

  • Plantea un objetivo

¿Por qué quieres aprender el arte marcial? Ocio, por deporte, condición física, para defensa personal, estar en competiciones son algunos de los motivos que las gentes tiene para comenzar sus clases.  Antes de siquiera acercarte a un centro de enseñanzas debes de tener claro porque quieres hacerlo. No es necesario que sea un solo objetivo, puede ser más de uno, pero eso te permite saber cuál disciplina tener en consideración y descartar otras tantas.

  • Reconoce a tu cuerpo

Debes saber tus limitaciones físicas y tu alcance. Un arte marcial exige resistencia, habilidad y fuerza. No es fundamental que seas un master en algún área, pero hay disciplinas que desarrollan más una habilidad más que otras.

  • Explora tus opciones y recuerda tus intereses culturales

Consulta las opciones que tienes antes de ir corriendo a la primera escuela de artes marciales que conoces. Muchos maestros calificados no necesariamente se encuentran en grandes complejos. También ten en cuenta el gasto que esto generará y elige la opción que sea más conveniente para ti. La mayoría de las artes marciales fueron desarrolladas bajo un contexto cultural especifico y si eliges alguna, no solo conocerás como golpear y moverte, sino que son las puertas para aprender sobre costumbres, idiomas, tradiciones e incluso filosofía de algún pueblo del misterioso oriente.

  • Checa las clases de prueba

Antes de decidirte por un arte marcial, puedes ver cómo se desarrolla cada una de ellas por medio de las clases de prueba, también puedes consultar videos, ver competencias o demostraciones como las organizadas por La Federación Mexicana de Taekwondo y si conoces a alguien que practique alguna, decirle que te platique un poco acerca de la disciplina, esto puede orientarte y ayudarte a tomar una buena decisión.

  • Ten cuidado

Si ya elegiste una escuela o centro de entrenamiento, asegúrate que el precio no varíe mucho según el nivel de entrenamiento ni que sea excesivo o garantice ciertas cosas en un periodo relativamente corto de tiempo. Las artes marciales llevan su tiempo, dedicación y sobre todo disciplina y compromiso. Puedes tomar de guía los precios de otras escuelas para saber si o no buena idea acudir al centro.

La historia del Box

 

Luchar con los puños como competición y espectáculo es tan antiguo como el mismo deporte. Conocemos muchos artes de defensa como el krav maga df, karate, kik boxing, pero el box es diferente, más al respecto en las siguientes líneas.

Los concursos de boxeo se han practicado desde la antigüedad. Los púgiles griegos llevaban guantes (no acolchados) y protecciones bajo los codos como único atuendo, ya que competían desnudos. Existe la evidencia de que el boxeo predominaba en África del norte durante hacia 4.000 aC.

Hacia el 688 aC fue aceptado como deporte Olímpico (los griegos antiguos le llamaron Pygmachia), los participantes en estos juegos eran entrenados con sacos de arena (llamados korykos), los púgiles mantenían los dedos libres, llevando correas de cuero (llamadas himantes) en las manos, muñecas y, a veces en los antebrazos, para protegerlos de lesiones.

La palabra “boxeo” comenzó a usarse en la Inglaterra del siglo XVIII para distinguir entre la lucha para resolver disputas y la lucha bajo reglas establecidas como deporte. Ahora se utiliza para describir un deporte en el que dos contrincantes (púgiles) llevan guantes acolchados, se enfrentan en un cuadrilátero y pelean un número acordado de asaltos siguiendo unas reglas.

Aunque los hombres siempre hayan sido los participantes más numerosos, existen referencias a peleas entre mujeres durante el siglo XVIII, y a finales del siglo XX se organizaron de nuevo luchas femeninas.
El Boxeo es considerado un deporte en el que dos luchadores se enfrentan golpeándose, de acuerdo a un preciso reglamento, con los puños recubiertos por unos guantes especiales y torso desnudo por los profesionales.

La primera codificación de las normas que regulan los encuentros de boxeo se remonta a 1743, mientras que las reglas todavía vigentes fueron establecidas en 1889 por el marqués de Queensberry, quien entre otras cosas introdujo el uso de los guantes.

Los encuentros de boxeo comenzaron realizándose sin limitación de asaltos, a continuación a 20 asaltos y luego a 15, actualmente los campeonatos del mundo y continentales se realizan a 12 asaltos, los campeonatos con título nacional en juego a 10 asaltos .

Asimismo los combates sin título en juego o con algún título de menor importancia se realizan a 4,6,8 o 10 asaltos según se pacte, los combates en el campo amateur se realizan a 4 asaltos de 2 minutos (los asaltos en combates profesionales son a 3 minutos).

No existió el deporte “amateur” hasta 1867, cuando se celebraron los campeonatos para pesos ligeros, medios y pesados amateurs según las Reglas del Marqués de Queensberry en el Puente de Lillie en Londres.
Con la aceptación gradual de las reglas del Marqués de Queensberry, han surgido dos ramas claras de boxeo, el profesional y el aficionado, cada una de las cuales ha producido sus propios organismos reguladores locales, nacionales e internacionales, con sus propias variaciones de las reglas

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El boxeo profesional se divide en las siguientes categorías: paja o mínimo, minimosca, mosca, supermosca, gallo, supergallo, pluma, superpluma o ligeros junior, ligero, superligeros o welters junior, welters, superwelters o medios juniors, medios, supermedios, semipesados, cruceros y pesos pesados.

 

Con información del portal soloboxeo.com

 

¿Has sufrido algún ataque físico? ¡aprende a defenderte!

 

En 1948 al fundarse el Estado de Israel se creó la escuela de combate de la Fuerza de Defensa Israelí (IDF, por sus siglas en inglés) y en ella, Imi Lichtenfeld fue nombrado jefe instructor de Preparación Física. Lichtenfeld, nacido en Eslovaquia y aceptado en Israel en 1942, desarrolló un método de defensa personal y combate mano a mano el cual nombró escuela de krav maga.

Durante 20 años se dedicó exclusivamente a entrenar a los militares israelís, pero en la década de 1970, al finalizar su servicio, adaptó la técnica para uso civil. Años más tarde el krav magá se introdujo en Estados Unidos gracias a Darren Levine, un diputado de distrito de Los Ángeles que comenzó a enseñarlo a las fuerzas de seguridad.

Esta técnica de defensa demanda una alta ejercitación del cuerpo y dota de mucha confianza a aquella persona que la domine; este rubro de pelea es civil, pero se instruyen desde niños hasta militares, pasando por mujeres, seguridad privada, policías, entre otros; el método de acondicionamiento es proporcional con el tipo de persona que solicita su aprendizaje.

El instructor de Alejandro Fragoso, define al Krav Maga como un sistema de defensa personal que esta hecho para poder enfrentar alguna situación de peligro, incluso en caso de que se lleguen a utilizar armas blancas. Se trata de tu contra quién sabe cuántos, quien sabe dónde y quien sabe cuándo, se trata de aprender a defenderte de distintos tipos de ataques.

El ataque cuerpo a cuerpo no es un arte marcial; su uso exclusivo es para la defensa, protegerse de diversos tipos de ataques: no existe algún torneo porque, a diferencia del karate u otra rama afín, sus prácticas las realizan en lugares controlados.

A diferencia de las artes marciales, el Krav Maga ataca los puntos débiles, cuando las demás los respetan. Existen desde técnicas para niños hasta el militar, pasando por mujeres, seguridad privada, policial y civil, incluso hasta personas con discapacidades se han acercado a esta técnica que lleva aproximadamente seis años en el país.

Sin embargo, con el debido cuidado porque la defensa personal de origen israelita tiende a golpear en los puntos débiles del adversario: genitales, mandíbula, oídos, ojos, etc. El Krav magá proporciona una capacidad de reacción más expedita y eficaz, y ayuda a diferenciar el peligro de lo inofensivo”.

Hay cierto punto entre lo legal donde no puedes hacer más; es decir, si uno es atacado, se defiende, lo lleva al piso y sigue golpeando al agresor: eso es exceso de legítima defensa personal, lo correcto es correr o gritar si el rival está caído.

 

Con información del portal Excelsior.com.mx