objetos mexicanos

Alfarería mexicana: tierra e ideas

El barro y la arcilla son dos de los materiales favoritos por los artesanos para la creación de objetos mexicanos. Ya sea para el uso diario, como decoración o simplemente una forma de expresión artística y cósmica de nuestra historia llena de mestizaje, la alfarería en México se ha vuelto una tradición que ha trascendido no solo tiempo y espacio, sino fronteras.

Este tipo de cerámica desarrollada en el México prehispánico, se ha preservado entre las comunidades, formando parte de su legado cultural e identidad. Con técnicas desarrolladas para dar forma y calidad a los objetos, este oficio permite que el maestro alfarero no solo cree objetos como platos, comales o floreros, sino que da vida a aquello que imagina, piensa y sueña, plasma en cada obra su forma de ver el mundo y la vida. Instituciones como el FONART buscan que se protejan este tipo de trabajos.

Cada región del país cuenta con lugares representantes de la alfarería, incluso poseen sus iconos. Ejemplos de ellos son:

  • Metepec, en el estado de México es reconocido por sus elaborados y coloridos árboles de la vida.
  • Oaxaca, que destaca su trabajo por el acabado negro mate que da a grandes vasijas o elementos decorativos.
  • Catemaco, en el estado de Veracruz, es conocido por el misticismo que otorga a la alfarería, así como ser uno de los lugares donde el barro se trabaja sin añadir otros elementos, en su forma más pura posible.
  • Michoacán, uno de los estados productores de objetos de barro, anualmente tiene una feria en noviembre que busca no solo dar a conocer mejor este trabajo, sino que invita a las personas a preservarlo.

El trabajo de un maestro alfarero se divide en tres partes: El modelado, la cocción y el acabado o decoración de la pieza. Para modelar existen tres técnicas: el modelado a mano que, como su nombre lo indica, solo son ocupadas las manos para dar forma a la pieza. la segunda técnica se basa en el modelado con ayuda de herramientas, moldes de yeso o patrones. La última técnica es el torneado, con ayuda de un torno y con las manos, se va dando forma a la figura.

Una vez el modelado este acabado, se deja secar al aire libre antes de ser cocido. También denominado quema o cochura, este proceso permite solidificar completamente el barro para que cualquier contacto posterior con el agua o algún liquido no lo dañe. Se lleva a cabo en hornos específicos cuya temperatura debe ser muy elevada. En ocasiones, depende del acabado que quiera darse a una pieza es el tiempo y calor que debe de mantenerse.

La decoración depende mucho de como acostumbra cada maestro artesano a presentar sus piezas. Las técnicas son bastantes, y pueden llevarse a cabo durante el modelado, previamente a la cocción o al acabar estos dos procesos.

La alfarería mexicana es una de las artesanías mexicanas más reconocidas a nivel mundial, el trabajo de mujeres y hombres que preservan el legado de las generaciones que los precedieron.

 

Facebook Comments